Altramuz del diablo, altramuz hediondo, árbol hediondo, hediondo, entre otros muchos nombres. Erasmo recoge el proverbio "Anagyrim ne moveas" (no irrites al anagyris), motivado por el olor desagradable y fétido que desprende la planta al ser frotados o triturados sus tallos y hojas. Se trata de elemento frecuente pero escaso. Los heiondos pertenecen a la familia de las leguminosas y estos a menudo forman parte de aquellos matorrales más o menos subhúmedos, ruderalizados y desarrollados sobre suelos más o menos pedregosos de las zonas preferentemente cercanas a los hint o fortificaciones árabes. Y decimos esto, porque parece ser que la introdujeron los romanos en primera estancia y luego siguió siendo utilizada por los árabes y bereberes a su llegada a primeros del siglo VII a nuestra querida Madina Baguh. Su distribución en España parece estar relegada o asociada a antiguos cultivos cercanos a estos hint, utilizada principalmente para el envenenamiento de lanzas y puntas de ...
Dedicado en exclusiva a la flora de Priego de Córdoba.